Elegir según tus prioridades
Conviene comparar las opciones con tus prioridades delante. Si trabajas en casa todos los días, quizá te interese más un despacho que pueda cerrarse que un salón más grande. Si recibes visitas con frecuencia, puede tener más sentido conservar una habitación de uso compartido. La elección debe responder a cómo utilizas la vivienda.